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4.7.19

8 CLAVES PARA PERMANECER EN PRESENCIA DE DIOS

Lo importante es la pureza de intención que tengas, ese deseo auténtico de unirte a Dios, de decirle “aquí estoy”

Existen muchas maneras de buscar la unión con Dios. Sin querer acabar toda la espiritualidad en este artículo, les comparto 8 acciones que nos ayudarán a buscar a Dios en lo cotidiano y a unirnos a Él sea donde sea o hagamos lo que hagamos.

La clave de lectura de estos consejos está en la intención, es decir, en un corazón que quiere corresponder a Dios, en ese deseo de acercarse a Él y ofrecerle lo que tiene, aunque sean solo dos minutos. Verás que tu vida “rutinaria” irá cambiando, que Dios irá permeando tus costumbres. Estarás dejándote moldear por Dios.

27.2.19

LA VIDA DE DIOS

La gracia es el favor, el auxilio gratuito de Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios

La gracia, presencia de Dios

Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que: la gracia es el favor, el auxilio gratuito de Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios (cf. Jn 1, 12-18), hijos adoptivos (cf. Rom 8, 14-17), participes de la naturaleza divina (cf. 2 Pe 1, 3-4), de la vida eterna (cf. Jn 17,3). La gracia es una participación de la vida de Dios (Catic nn. 1996-1997).

La vida de la gracia es el don por el que el cristiano vive unido a Cristo como el sarmiento a la vid (Cf. Jn 15, 1-8), inicia con el Bautismo y se pierde con el pecado mortal, se recupera con el Sacramento de la Penitencia y se sostienen y acrecienta con los Sacramentos, la participación litúrgica y la oración.

31.12.18

7 MEDIOS PRÁCTICOS PARA FORMAR EL HÁBITO DE LA PRESENCIA DE DIOS

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña

1. Cree e imagina que Jesús está junto a ti.

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña en el camino de la vida. 

Como el ciego percibe la presencia de otra persona a su lado, así, por la fe, siento y estoy seguro de la presencia de Dios junto a mí. Yo sé que Él me escucha. Creo que siempre lo he tenido a mi lado y dentro de mí, y que ahora mismo está aquí. Puedo “llevarlo conmigo” a todas partes, conversar familiarmente con Él, pedirle luz y fuerza, disfrutar de su compañía. 

24.9.18

8 CLAVES PARA COMPRENDER MEJOR PORQUE JESÚS ES EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO

Carecer de Jesús en nuestra vida es carecer de la vida misma. Sólo consumiéndolo a Él, recibimos el sustento que preserva nuestra vida

En las Sagradas Escrituras, el Pan era un alimento muy básico en tiempos de Jesús, tan básico que es sinónimo de alimento en sí mismo.

El Pan sigue siendo hoy tan esencial para la subsistencia humana, que si llega a faltar el pan en nuestra mesa, significa que carecemos de todo. Esta analogía entre el pan y nuestra propia existencia nos llega de la manera más profunda a medida que escuchamos a Jesús declarar: "Yo soy el Pan de Vida bajado del Cielo" Carecer de Jesús en nuestra vida es carecer de la vida misma. 

19.1.18

EL DÍA DE HOY

La diferencia entre un día luminoso y un día gris, está en la forma como decides afrontarlo

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia. 

30.12.17

7 MEDIOS PRÁCTICOS PARA FORMAR EL HÁBITO DE LA PRESENCIA DE DIOS

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña


1. Cree e imagina que Jesús está junto a ti.

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña en el camino de la vida. Como el ciego percibe la presencia de otra persona a su lado, así, por la fe, siento y estoy seguro de la presencia de Dios junto a mí. Yo sé que Él me escucha. Creo que siempre lo he tenido a mi lado y dentro de mí, y que ahora mismo está aquí. Puedo “llevarlo conmigo” a todas partes, conversar familiarmente con Él, pedirle luz y fuerza, disfrutar de su compañía. 

4.11.15

7 MEDIOS PRÁCTICOS PARA FORMAR EL HÁBITO DE LA PRESENCIA DE DIOS

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña

1. Cree e imagina que Jesús está junto a ti.

A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña en el camino de la vida. Como el ciego percibe la presencia de otra persona a su lado, así, por la fe, siento y estoy seguro de la presencia de Dios junto a mí. Yo sé que Él me escucha. Creo que siempre lo he tenido a mi lado y dentro de mí, y que ahora mismo está aquí. Puedo “llevarlo conmigo” a todas partes, conversar familiarmente con Él, pedirle luz y fuerza, disfrutar de su compañía. 
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