La aristócrata conversa fue la encargada de realizar el pregón del Domund de este año en España
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| Dominio público |
La marquesa de Griñón,
Tamara Falcó, encontró en el mundo aparentemente más frívolo de los famosos su
tierra de misión, su “Calcuta”, a la que llevar a Cristo, tras darse cuenta
gracias a una amiga de que, ser “cristiana no practicante”, es “como ser
vegetariana y comer carne”.
La aristócrata conversa fue la encargada de realizar el pregón del
Domund de este año en España. A través de sus palabras, pronunciadas en la
Colegiata de San Isidro en Madrid, transmitió cómo entiende la misión y, en
particular, su misión como cristiana.
Falcó se apoyó en un texto de Santa Teresita de Lisieux que
expresa sus ansias misioneras: “Oh amado mío. Una sola misión no me bastaría.
Desearía anunciar al mismo tiempo el Evangelio en las cinco partes del mundo y
hasta en las islas más remotas”.
“Unas líneas que me inspiran muchísimo”, reconoció la pregonera
antes de adentrarse en su historia de reencuentro con Dios.










