«Así no podemos seguir, vamos a tener que cerrar», denuncian los titulares de algunos colegios. La aportación voluntaria de las familias desciende por la crisis y la Administración «no compensa los gastos»
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| Esta escuela de las Hijas de la Caridad pasará a la red pública. Foto: Prensa Consorcio de Educación de Barcelona |
«Nuestros centros dependen en un
porcentaje importante de la colaboración de las familias, pero como la crisis
les está afectando mucho y la Administración no compensa lo que dejan de
aportar, eso hace que muchos centros tengan bastantes problemas para salir
adelante», afirma Pedro Huerta, secretario general de Escuelas Católicas.
La plataforma que agrupa a los
centros concertados de ideario católico en España celebró hace pocos días su
asamblea anual, en la que un nutrido grupo de titulares de los centros
denunciaron que «el impacto económico no recuperado de la pandemia, las
dificultades económicas de las familias, la inflación, los costes de la
energía, etc. están provocando un escenario donde los centros deben redoblar su
eficiencia en la gestión».










