La Carta Apostólica Scripturae Sacrae Affectus del Papa Francisco, publicada el mismo día en que la Iglesia recuerda al gran Padre de la Iglesia, está dedicada al amor por la Sagrada Escritura de San Jerónimo
![]() |
| San Jerónimo - Pintura de Caravaggio (Siglo XVII) |
"Su figura sigue siendo de gran actualidad para nosotros, cristianos del siglo XXI", por eso, mil seiscientos años después de su muerte, el Papa Francisco quiso dedicar a San Jerónimo, uno de los más grandes Padres de la Iglesia Occidental, la Carta Apostólica Scripturae Sacrae Affectus. Precisamente el afecto, el amor a la Sagrada Escritura es el legado que Jerónimo "ha dejado a la Iglesia a través de su vida y sus obras". “Incansable estudioso, traductor, exegeta, profundo conocedor y apasionado divulgador de la Sagrada Escritura", “fino intérprete de los textos bíblicos”, “ardiente y en ocasiones impetuoso defensor de la verdad cristiana”, “ascético y eremita intransigente”, así como experto guía espiritual: este fue Jerónimo.











