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12.11.23

¿NUEVOS FARISEOS O CRISTIANOS CONGRUENTES?

Nuestro Señor Jesucristo fue muy crítico con los fariseos por causa de su incongruencia en el decir y el hacer. ¿Qué podemos nosotros aprender de esto?

New Africa | Shutterstock
Nuestro Señor Jesucristo advirtió lo siguiente a sus discípulos acerca de los fariseos: «ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen» (Mt 23, 3).

Seguramente estamos de acuerdo con el Señor y pensamos que esos hombres actuaban con hipocresía diciendo a todos lo que debían hacer, pero sintiéndose exentos de cumplir los mandatos dejados por Dios a Moisés que -por supuesto- también eran para ellos.

Ciertamente, no se sentían culpables, como lo prueba la parábola del fariseo y el publicano: uno daba gracias a Dios porque pagaba el diezmo y no era como el otro, el cual no se atrevía a entrar al templo y se golpeaba el pecho pidiendo perdón por ser un pecador (Lc 18,10-14).

29.10.19

ORGULLO, INDIFERENCIA, EGOÍSMO, … ¿SABES RECONOCER TUS FALTAS?

Una mirada autocrítica te acerca a la realidad ¡y a los demás!

A veces Jesús habla en parábolas “a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás”.

Quiere que yo aprenda a mirar con amor al débil, a reconocerlo herido y a acudir en su ayuda. A buscarlo cuando ha sido despreciado. Quiere que no me crea justo y ya salvado.

A veces creo que estoy haciendo las cosas bien y me creo mejor que otros. Me siento seguro y no quiero que me quiten nada de lo que poseo. Tal vez me sucede que rezo como el fariseo de la parábola:

El fariseo, erguido, oraba así en su interior: – ¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.

Me siento justificado. Me fijo con orgullo en mis buenas obras. No robo, ni mato, ni cometo adulterio, ni soy injusto. Me creo santificado, justificado por mis méritos.

3.12.18

¿POR QUÉ JESÚS NO SOPORTABA A LOS FARISEOS?

Eran los primeros invitados a la mesa del banquete del reino, y no quisieron ir

Jesús es siempre tierno y misericordioso con los pecadores. No juzga al que cae, lo acoge, lo abraza, lo sana y lo perdona. Levanta a la adúltera y al ladrón, al recaudador de impuestos. Pero no soporta la hipocresía: “¿Por qué me tentáis, hipócritas?”.

La hipocresía es dura como la piedra. El hipócrita es soberbio y no se deja perdonar.
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