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12.1.23

3 LUGARES DONDE DIOS VIVE

En la inquietud de nuestros interrogantes podemos encontrar a Dios, solo basta ponernos en camino y adorar. Una bella reflexión de Luisa Restrepo

Shutterstock

Está claro que nuestra fe no nace de nuestros méritos o de razonamientos teóricos, sino que es don de Dios. Su gracia nos ayuda a despertarnos de la indiferencia y a hacer espacio a las preguntas importantes, preguntas que nos hacen salir de la presunción de estar bien y nos abren a aquello que nos supera.

No debemos tener miedo a experimentar la inquietud de nuestros interrogantes. Nos dice el papa Francisco:

El camino de la fe comienza cuando, con la gracia de Dios, damos espacio a la inquietud que nos mantiene despiertos; cuando nos dejamos interrogar, cuando no nos conformamos con la tranquilidad de nuestros hábitos, sino que nos la jugamos, nos arriesgamos en los desafíos de cada día; cuando dejamos de mantenernos en un espacio neutral y nos decidimos a vivir en los espacios incómodos de la vida, hechos de relaciones con los demás, de sorpresas, de imprevistos, de proyectos que sacar adelante, de sueños que realizar, de miedos que afrontar, de sufrimientos que hieren la carne.

18.11.20

POR QUÉ LA INDIFERENCIA MATA Y EL COMPROMISO SALVA

Mi felicidad no pasa por vivir yo protegido sino que crece cuando busco la del que sufre y me lanzo al agua para socorrer su vida en peligro

Me duele la indiferencia. Pero la mía más que la de otros. Me duele cuando no miro al lado del camino a ver quién sufre. Cuando voy pensando en mis cosas, como si eso fuera lo más importante.

Me duele cuando me encierro en mí mismo queriendo ser feliz, vivir en paz, estar contento, a costa de otros, sin importarme quién sufre a mi lado.

Vivir tranquilo sin nadie que perturbe mi ánimo, sin nadie que me saque de la comodidad en la que me instalo. La indiferencia es el peor de los pecados. Comenta el papa Francisco en la encíclica Todos hermanos:

Hemos sido hechos para la plenitud que sólo se alcanza en el amor. No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede a un costado de la vida. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano. Eso es dignidad».

29.10.19

ORGULLO, INDIFERENCIA, EGOÍSMO, … ¿SABES RECONOCER TUS FALTAS?

Una mirada autocrítica te acerca a la realidad ¡y a los demás!

A veces Jesús habla en parábolas “a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás”.

Quiere que yo aprenda a mirar con amor al débil, a reconocerlo herido y a acudir en su ayuda. A buscarlo cuando ha sido despreciado. Quiere que no me crea justo y ya salvado.

A veces creo que estoy haciendo las cosas bien y me creo mejor que otros. Me siento seguro y no quiero que me quiten nada de lo que poseo. Tal vez me sucede que rezo como el fariseo de la parábola:

El fariseo, erguido, oraba así en su interior: – ¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.

Me siento justificado. Me fijo con orgullo en mis buenas obras. No robo, ni mato, ni cometo adulterio, ni soy injusto. Me creo santificado, justificado por mis méritos.

1.10.19

¿CÓMO ACABAR CON LAS INJUSTICIAS ANTE LAS QUE NO PUEDO HACER NADA?

No es fácil, pero puedo hacerlo, yo puedo recorrer esa distancia infinita que existe entre dos corazones y acabar con la indiferencia

Raul Lieberwirth-CC
No necesito que un muerto venga del más allá para convencerme de la verdad. Yo mismo sé lo que está bien y lo que está mal. Sé cómo hay que enfrentar los miedos y asumir las injusticias.

Sé que no sirve de mucho acelerar el tiempo de mi reloj, porque sólo tengo que ser paciente. No puedo cambiar las cosas injustas, pero sí puedo cambiar la actitud de mi corazón.

No puedo salvar a todos los pobres que necesitan tanto, pero sí puedo mirar al mendigo, al Lázaro que se encuentra tendido junto a mi puerta.

Con que lo vea a él es suficiente. Sólo una mirada sobre un Lázaro invisible cambia mi vida. Si pudiera cambiar en lo profundo…
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