El Santiago Apóstol, del arzobispado de Valencia, ha recibido una mención del Ministerio de Educación por su trabajo en materia de convivencia y resolución de conflictos
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| Foto: Colegio Cabanyal |
«No hacía nada, faltaba a clase, me dormía en las explicaciones, me pegaba
casi todos los días; pero me hablaron del Santiago Apóstol, vine y he cambiado
mucho. Aquí estoy estudiando, sacándolo todo y me siento bastante bien»,
explica Rafa Ponferrada, alumno de Formación Profesional. Una ilusión
compartida por Isabel Borja, de 5º de Primaria: «Tenemos cosas que aún no
tienen en otros colegios: grupos interactivos, tertulias y el club de los
valientes, donde defendemos a la víctima y somos una piña. Cuando pasa algo
tenemos que ir todos a ayudarla».
El futuro, la esperanza y la formación de Isabel, Rafa y los otros casi 200
alumnos en situación de desventaja social son el gran premio que recibe día a
día el colegio diocesano de Valencia Santiago Apóstol, del Cabanyal.
El Ministerio de Educación ha querido también reconocer la labor que el centro
realiza en los barrios de Beteró, Malvarrosa y Cabanyal, otorgándoles una
mención en los I Premios de Bienestar Emocional.















