Los padres de Inma Gracia son un ejemplo a seguir para todos las familias que están viviendo las turbulencias de la adolescencia. Ellos hicieron lo único importante y, gracias a eso, Inma García comparte su testimonio con Aleteia
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| Courtesy of Inma García |
Inma García es una madre de familia
que trabaja en Medjugorje atendiendo
a los peregrinos. Esta joven madre, a la que todos quisieran tener como hija,
enfrentó una crisis, mientras era adolescente, en la que la influencia de sus
padres fue crucial.
«Nací en una casa donde mis padres
hicieron que lo sobrenatural se sintiera natural. Rezábamos el rosario y
hablábamos de los santos. Sin embargo, en la adolescencia comencé a cuestionar
lo que mis padres me habían enseñado desde el principio. Empecé a pensar que
todo lo que decidían estaba mal, y busqué mi propio camino en una dirección
contraria».
En su adolescencia, Inma García
tuvo un grupo de amistades que distorsionó la fe que sus padres le inculcaron;
lucho contra trastornos alimenticios y su carrera no iba bien. «A todo eso hay
que añadirle que, lamentablemente, falleció una tía abuela a la que no pude
despedir, lo que me enfadó con Dios».














