Mostrando entradas con la etiqueta Hijo de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hijo de Dios. Mostrar todas las entradas

5.9.23

4 MANERAS DE ENCOMENDAR TU TRABAJO A DIOS

Puede que te resulte difícil considerar tu trabajo como algo sagrado. Sin embargo, lo cierto es que el tiempo que dedicas a tus tareas profesionales ¡puede ser una oración!

Gorodenkoff/ Shutterstock

El trabajo -como cualquier otro elemento de nuestra vida- puede santificarse porque es intrínseco a la naturaleza humana. Fue creado para hacernos mejores. Y es a través de él que podemos desarrollar los talentos depositados en nosotros por Dios mismo. Aquí tienes 4 maneras de acordarte de ofrecer tu trabajo diario al Padre.

1. REZA ANTES DE EMPEZAR

Antes de dejarte arrastrar por el torbellino de las tareas diarias, dirígete a Dios y pídele que te bendiga durante tus tareas. Puedes hacerlo con tus propias palabras o utilizar una regla ya preparada. He aquí un ejemplo:

«Dios, Padre nuestro, a Ti confío mis deberes de hoy, mi trabajo y la fatiga de todo el día. Que bendigas mis esfuerzos, para que den buenos frutos de amor, para tu gloria. Amén. Para que no olvide el Amor que me facilita la vida y el trabajo».

14.6.23

POR QUÉ JESUCRISTO ES EL ÚNICO CAMINO A DIOS

Cristo es quien nos muestra la imagen y semejanza divina que debe ser alcanzada... Una impresionante meditación de una madre de familia sobre la Encarnación del Hijo

Jesús entre Abraham y Moisés, en la obra "Transfiguración de Cristo" 
de Giovanni BelliniWikimedia Commons | domena publiczna

En todo el Evangelio podemos ver muchos ejemplos de cómo Dios quiere participar de la vida de los hombres (el hecho de que se haya revelado, establecido alianzas, por citar algunos).

Sin embargo, de todos, el mayor y más claro ejemplo para explicar este misterio es la Encarnación de Jesús.

En este acontecimiento, Dios entra en contacto con nuestra naturaleza humana y en la historia siendo «Otro», porque es Dios, pero a la vez «lo mismo», es decir hecho hombre.

Por Amor

Jesús, el Hijo de Dios, irrumpe en la historia no como un mero observador, sino para vincularse con su creación.

23.11.22

3 CLAVES PARA REZAR AL PADRE

Dios es nuestro Padre y quiere que nosotros nos reconozcamos como sus hijos. Hoy te traemos algunas claves para mejorar nuestra relación con Él

Shutterstock

La relación con el padre puede ser compleja. Él viene a romper ese vínculo profundo que tenemos desde antes de nacer con nuestra madre y casi siempre nos pone ante la dura realidad del límite, la norma y la obediencia.

Cuando escuchamos en la predicación o leemos en la Biblia que Dios se revela como Padre, surge toda esta complejidad que está necesariamente involucrada con nuestra vida espiritual, porque a la vez que sabemos que Dios es un Padre bueno, también sabemos que es un Padre justo.

1. DIOS ES PADRE SIEMPRE

13.9.22

POR QUÉ SENTIRSE HIJO DE DIOS DA TANTA PAZ

Soy de Dios porque su amor me levanta, me sostiene, me da paz, sus palabras llenan mis silencios y sus abrazos calman mi herida de abrazos. Una preciosa reflexión de Carlos Padilla

Dominio público

Siempre acabo siguiendo a alguien.Siempre hay alguien que ha recorrido el mismo camino que ahora sigo antes de que yo llegue.

Siempre hay una senda marcada, unas marcas, unas flechas, para que no me pierda. Siempre hay alguien delante, aunque no lo vea.

Nada es tan nuevo como para decir que yo lo he creado. Y aunque así fuera ¿qué mérito tiene mi creatividad?

Todo es don en mi vida y yo me empeño en que sea un derecho, algo que me debe el mundo, Dios, el universo. Es como si estuvieran en deuda conmigo quien me ha dado la vida.

15.6.22

¿EN QUÉ SENTIDO SOMOS DIOS?

El Espíritu Santo es el soplo divino en nuestras vidas y así es como nos une profundamente a la divinidad

Rushay|Shutterstock

San Serafín de Sarov (+1833), llegado a staretza los 66 años después de largos años de eremita y de soledad austera (los staretzson guías espirituales cuya sabiduría se remonta tanto a la experiencia, como a la intuición), decía:

«La verdadera finalidad de nuestra vida cristiana es la conquista del Espíritu divino. La oración, el ayuno, la limosna, la caridad y las restantes buenas obras realizadas en nombre de Cristo son los medios para adquirir el Espíritu divino».

Así, antes o después de haber recibido la gracia del Espíritu, nadie sale de la oscuridad del alma ni contempla la luz del Espíritu sin pruebas, esfuerzos, sudores, violencia, angustia y tribulación.

12.6.22

EL GESTO COTIDIANO CON EL QUE LOS CRISTIANOS INVOCAN A LA TRINIDAD

Es posible que lo hagas sin pensar en ello...

Benny-K | Shutterstock

Nos referimos a la Santísima Trinidad en nuestra vida diaria, aunque no pensemos en ello. Cada signo de la cruz es una invocación a la Santísima Trinidad, como todos los sacramentos.

Vivimos en el espacio de la Santísima Trinidad, por lo que nunca estamos solos.

El beato cardenal Stefan Wyszyński, que estuvo injustamente encarcelado durante varios años, decía que nunca estaba solo porque se dirigía a la Santísima Trinidad: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

«Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena»

El Espíritu Santo es el que conoce la Verdad y conduce a la Verdad. No se trata sólo de la ausencia de falsedad y de la honestidad.

16.11.20

LO QUE SER PADRES ENSEÑA SOBRE DIOS

Un amor incondicional, totalmente original para cada uno de los hijos...

AllaSerebrina/depositphotos.com
Muchos esposos descubren mejor, cuando se hacen padres, el amor de Dios Padre por ellos.

Una mujer sueña con tener un hijo en sus brazos mucho antes de haberlo concebido. Y cuando por fin lo tiene, lo ama aunque aunque no haya recibido su primera sonrisa.

Con Dios es lo mismo.

Él pensó en nosotros mucho antes de que surgieran las montañas y, hoy, no deja de decirme: “¡Te quiero!”. Esta palabra de amor pronunciada día y noche desde el fondo de mi corazón es la razón de mi existencia.

Una verdad para meditar en cuanto despertamos.

13.10.20

LA FABULOSA OFERTA DE DIOS PARA TI, ¡APROVÉCHALA!

No es necesario esperar al cielo: Felicidad aquí y ahora

BABAROGA|Shutterstock
«Soy feliz y jamás dejaré de serlo, porque pertenezco a mi Dios” (Santa Teresita de los Andes).Nuestra vida cristiana consiste en volver nuestra vida hacia Cristo, que todo lo que somos permanezca unido a Él.

Este ideal nos parece un poco elevado: ¿cómo es que podemos ser otros Cristos? ¿Qué implicaciones tiene eso en nuestra vida? ¿Debemos dejar de ser nosotros mismos?  

Tantas veces nos rebelamos no queriendo que nuestra vida le pertenezca a otro. Tratamos de vivir proclamando que somos autónomos, independientes.

Creemos que somos dueños de nuestro propio destino, pero, constantemente constatamos que no elegimos todo, que no controlamos todo. La verdad es que a veces nos sentimos insuficientes y poco amados.

¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES! 
facebook twitter