Mostrando entradas con la etiqueta Lucha. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lucha. Mostrar todas las entradas

10.2.23

ESTA ES UNA DE LAS ARMAS MÁS EFICACES DEL DEMONIO

Mira a tu alrededor, ¿acaso no notas su presencia en el mundo? El escritor Claudio de Castro advierte de una realidad contra la que luchar y explica cómo vencer

Karol Porwich/East News

Empecemos por el principio, como decía mi abuelita en Costa Rica. Todo tiene un inicio. «El demonio existe. Es real». Las Sagradas Escrituras nos advierten con suficiente claridad:

«Someteos, pues, a Dios; resistid al Diablo y él huirá de vosotros»

Santiago 4, 7

Es evidente que ya muchos no creen en la existencia del demonio, por tanto se descuidan y no se defienden ni luchan contra las tentaciones, ni hacen propósitos fuertes de enmienda. El pecado es algo natural en sus vidas. No se percatan que ponen en riesgo una maravillosa eternidad al lado de Dios. Es como si una venda les impidiera ver las cosas espirituales.

Incluso dentro de la Iglesia escuchas en ocasiones lo mencionan como «el mal» o lo que es peor, un mito.

19.4.22

LA ACTITUD PARA AFRONTAR UN RETO MUY DIFÍCIL CON ÉXITO

Si me fijo en los obstáculos, en el no puedo hacer esto o esto otro, no lo haré, porque el impedimento será demasiado grande para mí

Coolakov_com | Shutterstock

No logro asimilar lo negativo cuando lo pienso o lo imagino.

Cuando me dicen que piense en la selva e imagine los animales. Pero me piden que no me fije en el mono amarillo. ¿Qué hago yo? Sólo veo monos amarillos en la selva.

Si un día desciendo esquiando una montaña y sólo escucho en mi interior: no te fijes en los árboles. ¿Qué ocurre? Sólo veo árboles a mi alrededor y acabaré chocando con alguno.

Pero si me digo: fíjate sólo en la nieve y en el camino que hay sobre ella. Entonces no veré los árboles, sólo veré la nieve blanca entre los árboles.

Si me fijo en los obstáculos, en el no puedo hacer esto o esto otro, no lo haré, porque el impedimento será demasiado grande para mí.

19.2.22

“EL COMBATE ESPIRITUAL”, UNA VÍA DIRECTA A DIOS

Este clásico manual católico escrito en el siglo XVI por Lorenzo Scupoli muestra una eficaz estrategia con 4 claves para alcanzar la santificación

Parilov | Shutterstock

En muchas de las cartas que escribió san Francisco de Sales, recomendaba a sus amistades: “lea El combate espiritual”. Dijo el gran santo que este valioso manual fue su director espiritual por muchos años.

Este texto, escrito por el padre Lorenzo Scupoli en 1589, nos plantea un gran reto: batallar por conseguir la santidad, a la cual TODOS estamos llamados.

Para dar una idea general del contenido de este libro, he dividido esta reseña en 4 partes, que he llamado con títulos de películas famosas.

¿Por qué? Porque cada vez que combatimos nuestras malas inclinaciones, como plantea este manual, somos como los héroes del cine: ¡extraordinarios!

18.2.22

ES MOMENTO DE CONQUISTAS ESPIRITUALES

El corazón vibra, lo quiero con todo mi ser y cueste lo que cueste voy a lograr poseerTe

M. Rinandar Tasya | Shutterstock

Conquistar es una palabra que tengo que explicar para comprender bien lo que quiero decir.

La primera vez que la escucho me evoca violencia y lucha. Conquisto un reino que no me pertenece, invado un lugar que no es mío, me hago con aquello que es de otros y no me pertenece.

La palabra tiene que ver con creer en algo y luchar por conseguirlo por encima del deseo de los otros. Conquista el que tiene más fuerza, o más medios, o más poder.

Puede ser un verbo que despierta rechazo. No me gustan los conquistadores que se imponen por la fuerza.

Me gusta que respeten mis derechos y mi libertad, sin imposiciones. Pero al mismo tiempo esta palabra tiene otros acentos, otro significado.

18.1.22

CÓMO SAN ANTONIO VENCIÓ A SUS DEMONIOS -Y TÚ TAMBIÉN PUEDES

Este padre del desierto nos muestra cómo podemos lidiar con los pecados cotidianos de los que parece que no podemos deshacernos

Public domain

Hice mi primera confesión hace unos 10 años cuando fui recibido en la Iglesia católica. Fue una experiencia reveladora. Me sentí tan aliviado cuando terminó, tan perdonado… Probablemente podría haber caminado sobre el agua cuando salí del confesionario.

Pero eso fue entonces y esto es ahora. Diez años después, sigo luchando contra los mismos pecados. Mis defectos todavía están conmigo.

Ligeramente mejorado, tal vez, pero sigue siendo una lucha diaria. Durante una década he estado confesando los mismos pecados una y otra vez. Es vergonzoso.

Esto parece ser una frustración común. Todos luchamos contra nuestros demonios individuales en mayor o menor grado, pero siempre están ahí, esperando para atacar.

25.7.21

EL DIABLO TIENE SU TALÓN DE AQUILES, ¿LO SABÍAS?

Conoce tus armas y úsalas para vencer

rudall30 | Shutterstock

«Fiel es el Señor; él os afianzará y os guardará del Maligno»

II Tesalonicenses 3, 3

El diablo existe, partamos por allí. No es una leyenda urbana ni un cuento nocturno para asustar a los niños. Existe y es muy malo. Quiere lastimarte, separarte de Dios.

Recuerdo cuando escribí mi libro El Mundo Invisible, sobre la presencia del demonio en el mundo, la Iglesia y nuestras vidas.

Tuve vivencias escalofriantes. Ocurrieron cosas muy extrañas. Pero no les di mucha importancia, las vi como una señal de que el libro haría mucho bien.

Aun así, las experiencias que tuve, seguro para desanimarme, no las deseo volver a vivir. 

24.7.21

¿ESTOY USANDO PANDEMIA PARA DEJAR DE ESFORZARME?

He aprendido a vivir acomodado, relajado, escondido en mi cueva, y soy indulgente conmigo mismo mientras sigo exigiendo a los demás

Andrey Zhorov | Shutterstock

No quiero poner la pandemia como excusa cuando no he logrado lo que deseaba. Es una buena excusa, sin duda.

El confinamiento, el bloqueo de la economía, el miedo justificado a la enfermedad. Lentamente me siento más libre que antes, o más cómodo.

Puedo hacer más cosas sin dejar de hacer lo que quiero. Pero a veces pienso que la pandemia me sirve de excusa para no moverme.

Si no rezo tanto como antes es por la pandemia. Si no cuido a mis amigos y familiares que están lejos es por la pandemia.

8.4.21

LUCHAR DEJA HERIDAS… Y SALVA

Inspírate en san José para apreciar más la realidad que tus expectativas

KieferPix | Shutterstock
En esta Pascua quiero pensar en san José, el padre de Jesús. José es un hombre justo. Porque justo es el hombre que cumple la ley y obedece a Dios en todos sus pasos.

El hombre justo es honrado, odia la mentira, piensa antes lo que ha de responder, hace lo que es justo y recto.

Elige la verdad por encima de la mentira. Opta por el amor dejando a un lado el odio. Así era el hombre que Dios eligió para María.

Y de él aprendería Jesús tantas cosas, en primer lugar esa justicia. Dicen de Jesús:

«Herodes le temía y le protegía sabiendo que era un hombre justo y santo» . Mc 6,20

José y Jesús se parecían

José era como Jesús y Jesús como José. Se asemejan en su justicia, en su honestidad, en su verdad.

7.2.21

¿TE DESANIMAS AL VER TUS DEFECTOS?

El desánimo es una tentación que hay que apartar. La mejor receta ante nuestras caídas es la esperanza

Con la madurez, disponemos de mayor conocimiento de nosotros mismos. Esto hace que a veces «descubramos» no solo cuáles son nuestros defectos sino lo mucho que nos cuesta luchar contra ellos y superarlos.

Entristece cuando uno ve que una y otra vez cae en el mismo defecto:  el que es colérico se enfada una y otra vez, el perezoso sigue dando excusas para no cumplir sus deberes cuando no le apetecen…

Ponernos ante el espejo es a veces frustrante: «Tengo x años y todavía sigo siendo así, con ese defecto», podemos pensar. O peor: «Con esta edad y parece que cada vez lo hago peor«.

28.11.19

¿HAS DEJADO DE CONFIAR EN TI?

No es ganar o perder sino la actitud que yo tenga en ambos momentos

Shutterstock-I Believe I Can Fly
No sé por qué no sigo luchando cuando parece todo perdido. Dejo de lado el sueño de la victoria. Pinto de gris los colores vivos que me encienden. Olvido las motivaciones, y las risas, y la voz calmada de quien me dice que siga creyendo.

No sé por qué de repente me veo solo en medio de la oscuridad. Sin luces, sin salidas. ¿Cómo seguir soñando? Decía el tenista Rafael Nadal:

Mi enemigo no es la derrota, mi enemigo es el miedo a perder”.

Tengo miedo a perder y me bloqueo. Súbitamente la confianza en mí mismo se esfuma. Y lo que antes parecía fácil se torna imposible. Al menos así lo ve mi mirada pesimista. Comentaba Rafael Nadal después de ganar un partido de tenis tras una remontada épica:

3.11.19

¿LAS DIFICULTADES ALEJAN O ACERCAN A DIOS?

Convierte tus límites en oportunidad para tocar a Dios

Zaqueo era un hombre bajo de estatura. Era también un hombre rico. Un publicano dispuesto a hacerse rico a costa de otros. Un pecador público. Detestable. Rechazado por muchos. Su trabajo era un agravio para el pueblo de Israel.

Este hombre que lo tenía todo ve un día pasar a Jesús por el camino y quiere verlo bien. Pero no puede, es bajo de estatura:

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí”.

Ser bajo puede ser a veces un problema. En este caso Zaqueo no puede ver a Jesús. Por eso se sube a una higuera. Al hacerlo corre el riesgo de ser visto por muchos. Pero no tiene miedo.

29.9.19

¿TIENES OBSESIONES? APROVECHA SU LADO BUENO

Si no puedes dejar de buscar tus objetivos de manera obsesiva... haz de ese fuego tu aliado

A veces siento que soy un poco obsesivo con mis cosas. Me centro en algo. Y no puedo parar de pensar en ello. Quiero conseguirlo ya, hacerlo de forma inmediata, empezarlo lo antes posible.

Da igual lo que sea. Una cosa, un proyecto, una persona, un sueño. Dicen que luchar por lo que uno quiere es fundamental en la vida.

Tener objetivos claros y metas precisas da color a lo que hago. Es verdad. Pero quizá en ocasiones me siento como aquella ardilla de la película Ice Age que se obsesiona con conseguir su bellota.

No para de correr detrás de ella intentando alcanzarla. Pierde de vista en sus ansias todo lo demás. Solamente una cosa persiguen sus manos. El deseo de alcanzar esa bellota prometida.

9.7.19

¿PIENSAS QUE PUEDES LOGRAR LO QUE ANHELAS?

Dios no valora nuestra santidad tal como nosotros hacemos a veces, según las apariencias

Quiero creer que si pongo todas mis fuerzas en acción llegaré lejos. Casi tan lejos como sueño. Pero tengo que ponerme manos a la obra, con todas mis fuerzas. Toni Nadal le decía a su sobrino, el tenista Rafa Nadal, antes de un partido muy importante:

«Si eres capaz de jugar cada punto como si fuera el último, si eres capaz de jugar este partido como si te fuera la vida en ello, si pones más ilusión que él, si estás dispuesto a correr más que él, yo creo que tendrás muchas opciones de victoria».

En ocasiones me tienta la meta que veo ante mis ojos. El objetivo final. El premio que me prometen. Me tienta el aplauso, el éxito. Pero me olvido de todo lo demás. No me gustan el sacrificio, el esfuerzo por levantarme después de una derrota, la lucha oculta que nadie ve por llegar más lejos. Correr más. Luchar más. Exigirme más.
¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES! 
facebook twitter