El prodigio eucarístico de Moraleja de Enmedio: «Pedid cosas grandes», dice el párroco
![]() |
| Don Rafael, párroco de Moraleja de Enmedio, bendice con el copón que contiene las formas incorruptas desde 1936. Foto: Captura Creo TV. |
La festividad de la Virgen del Carmen se celebró en 1936 por todo lo alto
-como en tantos pueblos de España- en la iglesia de Moraleja de Enmedio, una localidad que tiene hoy 5.500
habitantes situada a unos 30 km al suroeste de Madrid.
El párroco, Clemente
Díaz Arévalo, consagró ese 16 de julio, dio de comulgar y reservó las
formas sobrantes en el sagrario. Al día siguiente, y el propio 18 por la mañana
-ya oficialmente comenzado el Alzamiento Nacional-, los fieles que acudieron a
misa recibieron a Cristo de ese copón.
Ese mismo día, fecha en la que comenzó la guerra civil española, el
alcalde se presentó en la iglesia, exigió la llave y clausuró el templo. El pueblo había quedado bajo
control del Frente Popular y muy pronto fue tomado por milicianos.




















