Ha insistido en la necesidad de negociar y ha lamentado el comercio de armas como «un escándalo al que no debemos ni podemos resignarnos»
![]() |
| Foto: Vatican Media |
Poco más de 24 horas después de
su regreso de Canadá,
el Papa no ha querido faltar a su cita con los fieles y peregrinos congregados
en la plaza de San Pedro para el rezo del ángelus. Francisco ha dado las
gracias a cuantos han hecho posible esta «peregrinación penitencial» a tierras
canadienses y ha confesado que, pese a estar cumpliendo con una difícil visita,
no ha dejado de pensar en Ucrania.
El Santo Padre ha asegurado que todos los días reza por este pueblo «agredido y
martirizado, pidiendo a Dios que lo libere del flagelo de la guerra». «Si se
mirase la realidad objetivamente considerando los daños que cada día de guerra
provoca en ese pueblo y en el mundo entero, lo único razonable que habría que
hacer es detenerse y negociar. Que la sabiduría inspire pasos concretos de
paz», ha concluido el Santo Padre. Este domingo se cumplen 158 días de invasión
rusa mientras que en los planes de Francisco sigue muy presente una visita a
Kiev, como reiteró este sábado durante la
rueda de prensa que ofreció a los periodistas que lo acompañaban en el
vuelo papal.




















