Mostrando entradas con la etiqueta Autoconocimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autoconocimiento. Mostrar todas las entradas

2.2.23

CÓMO TENER FE EN UNO MISMO, SIN OLVIDARNOS DE DIOS

Es importante confiar en ti, de forma adulta y con resortes seguros. En ellos Dios juega un papel importante

Shutterstock - Vetlugin Evgeny Aleksandrovich

Muchas personas quieren lograr sus metas; pero sin tener fe en sí mismas. Se la tienen a Dios y a algunos familiares o amigos, pero no a sí mismos.

En este artículo veremos lo importante que es confiar en ti, para que lo apliques en tu vida diaria con éxito.

Tener fe es confiar en lo que crees, en lo que te propones. Es dar testimonio de aquello que tienes la seguridad de que existe, o es lo que es.

Los notarios dan fe de aquello que corroboran y confirman. Por ejemplo, de que es una copia genuina de su original, o de que es una escritura auténtica. O dan fe de un acuerdo realizado.

Una persona religiosa es  alguien que da testimonio, en sus actos, de aquello en lo que cree, es decir, tiene fe en lo que dice y hace. Y da ejemplo de ello.

20.8.22

EL TEMPLO DE TU ALMA ES TU CUERPO Y EL ALMA NO NECESITA BÓTOX

Alma. Cuerpo. Templo. Cada creyente afirma esto. Aunque para la industria del mercadeo, la publicidad, las ventas y sobre todo de la moda, el maquillaje, y la cosmética somos "consumidoras"

Nadino|Shutterstock

Lo sabe muy bien la famosa super modelo de los años noventa, Paulina Porizkova. Hace unos días colgó en sus redes una fotografía suya actual que acompañó con el siguiente mensaje:  57 años sin maquillaje y sin filtros.  No pasó mucho tiempo para que un cirujano plástico le dejara este mensaje: “Su rostro necesita ser arreglado”.

Ella respondió:

“Esos molestos huecos debajo de mis mejillas, podrían eliminarse con rellenos, podría usar  botox para mi frente; esas arrugas en el lado de mi boca y las arrugas en mi cuello también podrían desaparecer,  y además aplicarme un montón de láseres para apretar y suavizar todo el rostro. Pero no lo hago y no lo haré, no estoy dispuesta a ser descartada», dice tajante. Esto es, a lo que una mujer en el ojo público tiene que ser sometida.

8.7.21

RAID GOUM: UNA EXPERIENCIA ESPIRITUAL EXTREMA

Como hizo Jesucristo, esta experiencia propone alejarse al desierto durante siete días para encontrarse con Dios Padre

Un goumier en marcha. Isabelle Talvande
Un recorrido de 150 kilómetros en tribus con la Eucaristía en el centro de todo. El Raid Goum se convierte en un camino espiritual que –dicen los organizadores- “puede cambiar tu vida para siempre”.

La brújula de la vida

¿Qué es lo verdaderamente importante en nuestra vida? La pregunta es profunda. En Raid Goum no se da una respuesta teórica, se enseña a descubrirlo. Y la experiencia revela que quienes lo prueban experimentan algo trascendental, una “ocasión magnífica para conocer mejor tu cuerpo, tu alma, tu espíritu”.

Está pensado para todos aquellos que tengan ganas de encontrarse con Jesús, a quienes buscan la fe o quieren redescubrirla desde sus raíces; para quienes quieren tomarse un tiempo para abrirse a la vida y para quienes se encuentran en momentos de cambios e incertidumbres.

16.4.21

DEL AGOBIO EXTERIOR A LA PAZ INTERIOR

Sin presiones, con respeto, entra con Jesús hasta tu núcleo más íntimo y descubre a Dios

kotoffei | Shutterstock

Jesús trae la paz. Él entra. No presiona, simplemente pasa y me deja su paz.

A menudo yo me aferro a mis planes, a mis seguridades. Me siento cómodo atado a mi vida tal y como es y no quiero que nada cambie en ella.

Cierro las puertaspara que no entren los que desean mi mal. He construido muros para no ser herido, para que no me hagan daño.

Me he protegido tantas veces de los que no me aman… Tengo miedo. ¿Por qué tengo miedo?

Porque no confío en Dios, en su amor, en su vida. Porque no me creo que su amor me baste para ser feliz.

14.4.21

HERIDAS: LAS HUELLAS DE LA VIDA EN EL ALMA

Tengo un valor mayor desde que fui herido, porque soy más original todavía y puedo lograr que mis heridas, esas que tanto me cuestan y duelen, lleguen a ser fuente de vida

Shipilov77777 | Shutterstock
Mis heridas me hacen una persona única. Recuerdo muy bien de dónde vienen. Recuerdo la escena en la que fui herido, el momento, la persona, las palabras, los hechos.

No tengo que hacer un gran esfuerzo. Siento hasta los olores y percibo la luz de aquel mismo momento.

Aunque hay algunas otras heridas que quizás no sé de dónde vienen. Están ocultas en la nebuloso de mi infancia o juventud o simplemente mi espíritu de supervivencia las tapó para que no siguieran doliendo.

Son heridas visibles u ocultas. Pero todas ellas me hablan de mi verdad, de mi historia. Como recordaba un joven hace unos días:

17.2.21

CONOCE QUÉ HAY EN EL FONDO DE TU INTERIOR: SEGURO, TE GUSTARÁ

Quítate de encima imágenes que falsean el tesoro único que guardas dentro y déjate ayudar por los que te quieren para encontrarlo... aunque el último tramo debes recorrerlo tú en silencio

Benjavisa Ruangvaree Art | Shutterstock
No sé muy bien si busco agradar a los hombres más que a Dios. A menudo intento cuidar esa imagen que proyecto. Como decían en una película:

«Perciben la imagen que proyectamos».

Ven lo que proyecto. Si tengo miedo perciben mi miedo. O si me siento inseguro palpan mi inseguridad. Y si pienso que voy a fracasar percibirán mi temor ante una posible derrota. Lo que proyecto es lo que cuenta.

Pero no puedo vivir queriendo proyectar una imagen perfecta e inmaculada, eso me desgasta y acaba matando por dentro.

No puedo depender tanto de cómo me ven los demás, de cómo me valoran. No puedo vivir haciendo encuestas para saber mi popularidad, buscando un amor que no siempre recibo en la medida que deseo.

 Decía el padre José Kentenich:

«Les pido encarecidamente que sean independientes frente a los juicios humanos. Si yo no hubiese sido absolutamente independiente frente a los hombres, todo habría fracasado. Pero yo siempre pensaba: esto corresponde al deseo de Dios«.

25.11.20

¿CÓMO DESCUBRIR TUS INTENCIONES MÁS OCULTAS?

Reconocer la propia verdad y aceptarla sana por dentro y libera, reaccionar mal ante las críticas puede mostrar que alguien se ha idealizado

Benevolente82 | Shutterstock
La verdad me hace libre, lo sé pero lo olvido. No siempre me resulta tan fácil reconocer mi verdad. Saber si lo que siento, pienso o hago es lo verdadero. O si no me estoy engañando a mí mismo.

Ser capaz de reconocer que yo hago las mismas cosas que critico en otros es sano, me hace más libre, más humilde, más pobre.

Reconocer mi verdad y aceptarla me sana por dentro. No saber quién soy, qué hago mal, qué no hago, me esclaviza.

25.10.20

LAS 3 VÍAS DE SANTA TERESA PARA CONOCERSE A UNO MISMO

El perfecto equilibrio está en considerar las dos dimensiones: el conocimiento propio y la espiritualidad (conocimiento desde Dios)

By ShutterDivision | Shutterstock
En los tiempos de Teresa no existían todos los conocimientos psicológicos que ahora tenemos. En nuestros días contamos con muchos medios para conocernos.

Sin embargo, esta gran mujer estaría en contra de dos extremos en los cuales frecuentemente caemos: los psicologismos, y, por otro lado, los espiritualismos evasores.

En la experiencia Teresiana el perfecto equilibrio está en considerar las dos dimensiones: el conocimiento propio y la espiritualidad (conocimiento desde Dios).

Para Teresa solo conociendo a Dios podemos conocer adecuadamente a la persona: “Así el alma en el propio conocimiento; créame y vuele algunas veces a considerar la grandeza y majestad de su Dios: aquí hallará su bajeza mejor que en sí misma”.

31.8.20

LA ESTRATEGIA PARA JUZGAR MENOS A LOS DEMÁS

Criticar y juzgar menos a nuestro prójimo exige mucho trabajo por nuestra parte

Shutterstock
“¿Quién eres tú para condenar al prójimo?”, pregunta el apóstol Santiago (Sant 4,12). En efecto, ¿quiénes nos creemos que somos, tan prestos a detectar los defectos del otro y a darles tanta importancia, “linces para atisbar los flacos de nuestros semejantes; topos para los nuestros”?

¿Cuántos de nuestros monólogos interiores son, de hecho, juicios? Nos sentimos tentados fácilmente de repartir buenas y malas valoraciones, encerrando a nuestros prójimos en las rejas implacables de nuestras apreciaciones.

Pero Jesús nos pide no juzgar a unos u otros. ¿Cómo responder a esta exigencia del amor sin con ello relativizar el bien y el mal?

15.7.20

NO SIEMPRE ESTOY DISPUESTO A ACEPTAR LA VERDAD

Prefiero a veces mentiras que maquillen la verdad que duele

«Estamos dispuestos a creer cualquier cosa menos la verdad». Prefiero a veces mentiras que maquillen la verdad que duele. Esa verdad que habla de mi pasado, de mi presente, de mi realidad, de mi fragilidad y necesidad.

Esa verdad contra la que me rebelo como un niño inmaduro queriendo que sea distinta. Cuando vivo en la verdad soy libre, cuando me apego a las mentiras, soy esclavo. Sé que solo si me siento amado tal como soy, sin caretas, sin condiciones, seré profundamente libre. Pero mi verdad no es sólo lo negativo, el pecado que me confunde. A veces lo veo así.

Me detengo en la debilidad. La verdad tiene sus luces y sus sombras. Pero ante todo es la belleza la que define mi verdad. Dios me creó para la luz y puso en mi alma al modelarme su aliento más puro y su capacidad de amar.

16.6.20

NI MEJOR NI PEOR QUE LOS DEMÁS: SIMPLEMENTE TÚ

Cuando una persona se acepta y se quiere tal y como es, puede darse sin miedo, orgullo ni vanidad

Ilya Mirnyy/Unsplash | CC0
Tengo claro que no quiero ser vanidoso. Incluso si me lo llaman diré que no es cierto, que no lo soy. Puede que se equivoque quien me juzga. O quizás soy yo quien no veo las intenciones escondidas en mi alma. ¿Seré de verdad vanidoso?

El orgullo y la soberbia se esconden en los pliegues de mi corazón. Y al mismo tiempo me doy cuenta de lo verdaderamente importante en la vida.

Es la humildad lo que todos valoran en los demás. Pero aun teniéndolo claro veo cómo son pocos los que quieren cultivar ese rasgo en su personalidad.

Como si la humildad estuviera asociada con la debilidad, con la pusilanimidad o la fragilidad. Me evocan un alma enferma que no tiene nada en su haber de lo que poder gloriarse.

11.6.20

POR QUÉ CUANTO MÁS TE CONOCES MÁS LIBRE ERES

No se puede caer bien a todo el mundo: mejor que vivir respondiendo a las preguntas que hace el mundo es acoger las que realmente te preocupan a ti

Nelen - Shutterstock
Siempre me acerco a la realidad desde donde me encuentro. ¿Qué pregunta llevo en mi interior? ¿Qué sueño vive en mi alma? ¿Qué palabras habitan en mi corazón?

Desde mi pregunta observo la vida, al otro. Sé que tengo que conocerme para responder estas preguntas. Tengo que mirar hacia dentro y al mismo tiempo hacia fuera, hacia el mundo.

Miro la realidad desde mi pregunta, desde mi inquietud, desde mi miedo. Me acerco a los otros turbado, feliz, o con miedo. Con un respeto exagerado, con un desprecio no disimulado.

veo la realidad de acuerdo con lo que siento, con lo que me pregunto.

8.6.20

CÓMO EXAMINAR TU CONCIENCIA SIN FRUSTRARTE

A veces resulta difícil y penoso identificar los propios pecados

By Nadino/Shutterstock
Para percibir mejor nuestras miserias, ¿por qué no comenzar por las buenas acciones y dar gracias por la acción divina en nuestra vida? Conoce la confesión desde la alabanza.

Una clave para un buen examen de conciencia es practicarlo desde la alabanza.

En efecto, desde la luz, desde la acción de gracias por las bondades de Dios, es como podemos percibir mejor nuestras miserias, nuestras resistencias y nuestras negativas al amor, y no desde una culpabilidad acusadora.

Este método se conoce como confesión desde la alabanza.

31.1.19

LOGRA ASÍ QUE LO QUE HACES DÉ BUENOS RESULTADOS Y A TI PAZ

Se trata de conocer algo sobre ti...

Shutterstock
Tengo una misión propia. Una forma original de vivir la fe. Un carisma particular. Una tarea en esta vida que sólo yo puedo realizar. Nadie más por mí. ¿Cuál es mi don?

¿Sé dónde se encuentra mi originalidad? ¿Dónde están mis talentos? ¿Qué debilidad mía usa Dios para hacerla fecunda? Sé que no puedo hacerlo todo. Sólo lo mío. Eso es lo que importa.

20.9.18

¿CUÁNTO SABES DE TI, DE LOS DEMÁS, DE DIOS…?

Sinceramente, poco

Public domain
A veces busco negar la verdad, porque duele, y vivo tapándola. Como leía el otro día: “La mayoría de los hombres prefería negar una verdad dolorosa antes que enfrentarse a ella”. 

Intento negar la verdad que me hace daño. La que me habla de mi pecado, de mi debilidad, de lo frágil que soy. Esa verdad lacerante. La de mi realidad.
¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES! 
facebook twitter