Mostrando entradas con la etiqueta Presente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presente. Mostrar todas las entradas

17.11.22

3 CLAVES PARA VIVIR HOY CON ESPERANZA

Vive cada día trabajando con la esperanza de que todo lo que se hace con esfuerzo tiene su recompensa. Una invitación del padre Carlos Padilla para avanzar

Shutterstock

Caminamos día tras día esperando descifrar el final. Cuando se agoten las fuerzas y sencillamente todo se acabe. Mientras tanto vivimos como hoy escuchamos en la Escritura: 

«No vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros».

2 Tes 3,8

1.VIVIR AQUÍ Y AHORA

Vivir, como si no hubiera mañana. Sin pensar tanto en lo que ha de venir, en lo que puede suceder cuando menos lo esperemos. Vivir aquí y ahora, hic et nunc.

21.6.22

LA PRESENCIA QUE AVANZA EL CIELO

Hay injusticias y pecados, fracasos y dolores pero la última palabra la tiene la misericordia de Dios

Stas Tolstnev | Shutterstock

Jesús se hace carne. Toma mi cuerpo, mi vida, mis dolores y límites. Dios se vuelve impotente como yo asumiendo mi humanidad. Lo hace por amor.

Se pone a la altura de mis ojos, a la altura de mi cruz. Y yo me siento desconcertado.

He querido poner a Dios muy lejos, muy distante. Para justificarme. Nadie puede alcanzar las alturas. Nadie es todopoderoso. Nadie puede no pecar. Nadie puede salvarse.

Pero Dios ha visto mi indigencia y ha querido vivir mi misma vida, mis mismos sueños, mis mismos fracasos.

19.5.22

TIEMPO, PALABRAS Y OPORTUNIDADES, ¿SABES APROVECHARLOS?

Puedo arrepentirme por no haber estado atento, por haber sido impulsivo o hiriente. Puede que haya segundas oportunidades o puede que no...

feedbackstudio/ Shutterstock

El otro día leía que hay tres cosas en la vida que se van y no regresan nunca. El tiempo, las palabras y las oportunidades. Y pensé que era muy cierto.

Puede ser un tópico pero el tiempo que no aprovecho se escapa y no regresa. Los días que he perdido no los recupero.

Las horas en las que no amo, no me entrego, no busco a Dios, no hago el bien a los hombres, son horas perdidas, que pasan sin pena ni gloria por mi vida.

Por eso me importa tanto vivir bien el presente. Cada momento es un regalo de Dios.

12.2.22

CUANDO EL DIABLO PREGUNTÓ A TRES MONJES QUÉ CAMBIARÍAN DEL PASADO

Y uno de los monjes dio al demonio y a los otros dos monjes una lección épica

Razón+Fe

Entre los grupos católicos circula una breve historia sobre el día en que el diablo se apareció a tres monjes y les preguntó a cada uno qué cambiarían del pasado.

“Si les diera el poder de cambiar algo de su pasado, ¿qué cambiarían?».

El primer monje, con gran celo apostólico, respondió rápidamente:

“Yo te impediría hacer caer a Adán y Eva en el pecado, para que la humanidad no se alejara de Dios».

El segundo monje, que tenía un corazón lleno de misericordia, respondió:

“Yo te impediría alejarte de Dios y condenarte eternamente».

10.2.22

ELIJO CÓMO VIVIR, NO CÓMO MORIR

No quiero malgastar ningún segundo, miro la vida en su belleza, sin pensar que un día puede que caduque

Shanling | Shutterstock

En ocasiones creo que vivo sin pensar en el final de mis días. La muerte me parece algo lejano que no es para mí, sino para los otros.

Siento, no sé bien cómo, que soy eterno, que mis años son incontables, que viviré para siempre.

No hay final para mí y tampoco para aquellos a los que amo. Están protegidos por el mismo halo sobrenatural que a mí me protege.

Al pensar en la muerte siempre se queda la mente en blanco. Como si no hubiera nada tras el último aliento. Aun así, entre pensar en la nada o visualizar el todo, elijo siempre el todo.

Tengo claro que después del último aliento de vida estarán Dios y los míos esperándome. Estarán aquellos a los que he amado, a los que he perdido.

14.1.22

LA IMPRODUCTIVA MANERA COMO JESÚS ME DA PAZ

Es posible vivir sin tener que hacer, sin tener que ir en una dirección determinada, sin tener que lograr lo que escapa a mis fuerzas humanas

leungchopan | Shutterstock

Me cuesta detenerme ante Jesús y simplemente mirarlo a los ojos. Quiero ver sus ojos, y en ellos ver mi propio rostro, mi imagen renovada en su interior.

Quisiera simplemente mirar, no querer saber, ni sentir con profundidad. Aceptar la sequedad, asumir la pobreza.

Quiero creer, sin tener razones suficientes, sin necesidad de comprenderlo todo. Aprender a estar, sin soñar con éxitos que justifiquen mi llamada, sin nada que lograr más allá de mis fuerzas.

Deseo vivir sin tener que hacer, sin tener que ir en una dirección determinada y no en otra, sin tener que lograr aquello que escapa a mis fuerzas humanas.

Deseo simplemente estar, sencillamente creer en el Dios que va conmigo, a mi lado, tomándome de la mano.

2.11.21

3 LUGARES PARA EL ENCUENTRO CON DIOS

Lo que nos conecta con nuestro verdadero ser, con la esencia de nuestra existencia, está al alcance de nuestra mano

Freedom Studio | Shutterstock

C.S Lewis, escribiendo como un demonio en Cartas del diablo a su sobrino, describió el momento presente así:

“Los humanos viven en el tiempo, pero nuestro Enemigo (Dios) los destina a la eternidad. Por tanto, creo, quiere que se ocupen principalmente de dos cosas, de la eternidad misma y de ese momento que llaman Presente. Porque el presente es el punto en el que el tiempo toca la eternidad «.

Parece que C.S. Lewis, intencionalmente, escribe Presente en mayúscula. Nos está haciendo saber que, para los cristianos, una experiencia en el tiempo presente y una experiencia de Dios es lo mismo.

24.6.21

REINVENTAR EL PRESENTE PARA AMAR (Y NO SOLO VIVIR)

No basta con vivir con alguien para quererlo...

Julia Lototskaya | Shutterstock

No basta con vivir con alguien para quererlo. No basta con compartir el día y los sueños. Hay que volver a elegir a quien amo. Decirle que sí de nuevo, que es lo primero en mi vida.

Sólo así se puede reinventar uno el presente y soñar con tierras lejanas y maravillosas. Sin miedo, con las raíces bien puestas y las alas lanzadas al viento.

Me gustan las tormentas en la noche, mientras duermo. No alteran mis planes,dejan la tierra llena de agua y traen fecundidad.

Y los vientos cuando estoy protegido, lejos de las olas violentas. Amo su fuerza y su rabia. Llenan de vida mi silencio.

También me gustan los momentos de pausa en medio del trabajo, de la carrera, de la lucha. Pausas en las que miro al cielo y me pregunto por el sentido último de mi esfuerzo.

Y me gusta correr despacio y caminar de prisa, para no perder el tiempo. Subir los montes donde alguien me espera cuando llego arriba.

18.6.21

NADA SALE MAL SI SE HACE CON DIOS

Es posible que hieras a los demás o que otros te hieran, pero está en tu mano convertir las dificultades en oportunidades para amar

Antonio Guillem | Shutterstock

La vida se juega en esos momentos en los que decido soñar y volar alto. Cuando las preocupaciones diarias dejan de ser un problema y se convierten en una oportunidad para vivir más a fondo.

Cuando aparto con delicadeza la tristeza que me acaricia para que no se enturbie mi ánimo y sonrío.

¿Por qué a veces mi mirada me hace ver ofensas donde no hay nada? ¿Por qué me comparo tanto con los demás si lo único que consigo con ello es sufrir yo más?

Abro un espacio en el cielo por el que puedan entrar la alegría, la luz de Dios y la esperanza en el ánimo.

No permito que la soledad empañe el corazón, porque sé que nunca estoy solo, Jesús va conmigo.

1.3.21

ESTAS DIRECTAS PREGUNTAS TE ORIENTAN CUANDO NO ENTIENDES

Tal vez la pregunta mejor y la más práctica no sea "¿por qué sucede algo?", sino, "¿para qué sucede?", “¿qué puedo hacer yo?", pero hay más...

New Africa | Shutterstock
«¿Por qué?» es una pregunta delicada. Su propósito es buscar una resolución, pero a menudo nos deja con ganas y con poco entre las manos.

«¿Por qué?» es una pregunta tentadora, después de todo encierra la promesa de cumplir o, mejor dicho, de llenar nuestros corazones con algo que todos deseamos: respuestas.

Pero tal vez la pregunta mejor y la más práctica no sea «¿por qué sucede algo?», sino, «¿para qué sucede?», “¿qué puedo hacer yo?».

Cuando no entendemos

26.1.21

ESTE ES EL MEJOR MOMENTO DE TU VIDA PARA QUE ESTO OCURRA

Estoy viviendo tiempos difíciles. Tal vez es la oportunidad para encontrarme con Dios en mi vida y que algo comience a ser diferente, mejor, más hondo...

© franz12 - shutterstock
El momento es apremiante. El instante que vivo ahora, el presente que toco es lo que cuenta. Dios viene a mi vida ahora, en este momento en el que me encuentro. Dice el apóstol san Pablo:

«El momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina».

En el presente en el que sucede mi vida, ahí está Dios saliendo a mi encuentro. Y tengo que vivir como si lo que ahora temo, no valiera la pena temerlo. O lo que ahora me angustia, no precisara mis angustias y ansiedades.

20.11.20

CONSTRUIR, CANTAR, SONREÍR Y OTRAS COSAS QUE HACER EN PANDEMIA

Cómo frenar la negatividad que se contagia en un mundo lleno de amenazas

Shutterstock | Kiselev Andrey Valerevich
Escucho con demasiada frecuencia que el mundo está fatal. Me hablan de la crisis de valores, económica y social.

Veo los conflictos sociales que estallan en tantas partes. La pandemia de coronavirus que arrasa y se lleva vidas inocentes y acaba con las seguridades que antes parecían inamovibles.

Siento que necesito un sicólogo para que vuelva a poner en orden el desorden de mi caos interior. Bulle el pesimismo en el alma y contagio negatividad.

Parece como si nada valioso fuera a resistir en medio de la tormenta que me amenaza. Se caen los pilares del mundo en el que vivo. ¿Qué va a quedar cuando todo muera? ¿Qué surgirá de debajo de la tierra?

17.9.20

LA CLAVE PARA APROVECHAR ESTE TIEMPO EXTRAÑO Y ÚNICO

Una actitud mucho mejor que esperar a que la pandemia pase cuanto antes o pretender que no exista

Shutterstock | EugeneEdge
No quiero pensar en este tiempo de pandemia como un tiempo perdido. Me resisto a creer que detrás de este confinamiento no se esconde una oportunidad para mi vida.

No acepto que me digan que pronto volveré a la normalidad de antes. No quiero aceptar como un mal menor una nueva normalidad para mi vida.

Como si este tiempo tuviera que ser un detener mis pasos, un cambiar mis hábitos y renunciar a todos mis deseos de amar y dar la vida.

Me niego a resignarme.

Todo lo contrario: en esta contrariedad de un tiempo tan difícil, en medio del dolor de tantos y las pérdidas que laceran tantos corazones, agobiado por una crisis que amenaza con echar por tierra pilares firmes que sostenían mi vida, mi corazón se levanta y mira al cielo confiado.

12.9.19

¿ES POSIBLE QUE EL PRESENTE PERMANEZCA PARA SIEMPRE?

Cada paso tiene su valor, cada parada, cada silencio, cada momento... Lo que vivo no muere, lo que he vivido en su verdad

Tengo claro que vivir el presente es la única manera correcta de vivir la vida. Vivir el paso a paso de cada día. El camino que se hace presente en el lugar en el que me encuentro, en el momento que me toca atravesar.

Hay ciertas situaciones en las que veo cómo se acentúa mi impaciencia. Quiero vivir ya entonces. Quiero adelantar los plazos, acabar de un plumazo con la incertidumbre, saber ya el desenlace de la obra, encontrar de golpe la respuesta que se hace esquiva.

Lo quiero todo ya, aquí y ahora, como ese niño inmaduro que no acepta las cosas como son en cada momento. Quiero creer en un plan de Dios que supera con creces mis planes pequeños, demasiado terrenos. El padre José Kentenich me lo recuerda:

“Allí gobierna los pueblos y desde allí sabe conducir a los pueblos según su voluntad, según su propio gran plan y sus proyectos”.

22.3.19

CUANDO NO PERCIBO A DIOS… ¿ME HA ABANDONADO? ¿QUÉ HACER?

Mira en lo hondo de tu alma, verás su reflejo sosteniéndote en tu presente

Siento en ocasiones que Dios me abandona. Y entonces me asusta el futuro. Siento que Dios se olvida de mí. Lo siento así a veces, aunque la cabeza me diga otra cosa.

Me dice mi fe que Dios es esa madre que nunca olvida a su hijo. Pero luego en mi cansancio, en mis fracasos, en mi desidia, tengo miedo. Dudo cuando no soy el que quiero ser y no llego a la meta.

30.1.19

¿SABES CUÁL ES EL MEJOR MOMENTO PARA ENCONTRARSE CON DIOS?

Imagínate tu vida como una obra de teatro puesta en escena...

Public Domain
Me gusta tener tiempo para aburrirme. Sentarme a ver pasar la vida. Sin tener que hacer muchas cosas.

Quizás me falta esa capacidad de aburrirme. Es como si tuviera tanto que hacer que nunca tuviera tiempo que perder.

Me hace gracia la demanda de algún niño: “Mamá, me aburro”. Y la consabida respuesta serena de la madre: “Hijo, cuando yo era pequeña no tenía tiempo para aburrirme”.

3.4.18

CUANDO NO PERCIBO A DIOS… ¿ME HA ABANDONADO? ¿QUÉ HACER?

Mira en lo hondo de tu alma, verás su reflejo sosteniéndote en tu presente

Siento en ocasiones que Dios me abandona. Y entonces me asusta el futuro. Siento que Dios se olvida de mí. Lo siento así a veces, aunque la cabeza me diga otra cosa.

Me dice mi fe que Dios es esa madre que nunca olvida a su hijo. Pero luego en mi cansancio, en mis fracasos, en mi desidia, tengo miedo. Dudo cuando no soy el que quiero ser y no llego a la meta.

En esos momentos es como si Dios se bajara de mi barca y me dejara solo en medio de mis miedos. Como si la cruz presente pesara demasiado en mis manos y no fuera capaz de cargar con ella. Y entonces me desconcierta esa ausencia aparente de Dios.

5.9.17

A DIOS LO ENCUENTRO… VIVIENDO INTENSAMENTE EL PRESENTE

Quiero aprender a vivir en Dios en cada momento de mi vida. En cada paso

Creo que el arte de vivir es el arte de observar las cosas en su presente. El caminante, el peregrino, hace de cada tierra su hogar. Echa raíces donde pisa, ama lo que ve. Contempla la vida en un presente continuo. En un instante sagrado en el que se juega todo. Me gusta vivir así. A pie. Paso a paso. Sin prisas por los caminos de Dios. Acariciando la vida.

12.4.17

CUANDO NO PERCIBO A DIOS… ¿ME HA ABANDONADO? ¿QUÉ HACER?

Mira en lo hondo de tu alma, verás su reflejo sosteniéndote en tu presente

Siento en ocasiones que Dios me abandona. Y entonces me asusta el futuro. Siento que Dios se olvida de mí. Lo siento así a veces, aunque la cabeza me diga otra cosa.

Me dice mi fe que Dios es esa madre que nunca olvida a su hijo. Pero luego en mi cansancio, en mis fracasos, en mi desidia, tengo miedo. Dudo cuando no soy el que quiero ser y no llego a la meta.

¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES! 
facebook twitter