Todos los días tomamos decisiones, desde que abrimos los ojos, hasta que decidimos ir a dormir; incluso cuando no queremos decidir algo estamos decidiendo
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| Olena Yakobchuk | Shutterstock |
Cuando se trata de tomar buenas decisiones, buscamos que ésta alcance un
bien mayor en nosotros, pero, en ocasiones, eso llega a provocar cierta
desesperación o duda dentro de nosotros. Sin embargo, san Ignacio de Loyola nos
deja los siguientes consejos, para que después de seguir estos sencillos pasos
sepamos qué hacer al respecto.
1. NO DECIDAS SI ESTÁS VULNERABLE
Esto, sin duda, debe ser el
primer punto. Una persona no puede tomar decisiones sabias cuando se encuentra
bajo una emoción a flor de piel; es decir, cuando está en un desequilibrio
mental, pues esto solo hará que se tome una decisión por impulso.
2. DA GLORIA A DIOS
Una vez que somos conscientes de
que hemos sido creados para amar y ser amados podemos pensar cuál de las
opciones que se nos presentan para escoger dará mayor gloria a Dios.





















